viernes, 30 de mayo de 2008

¿FALTAN O SOBRAN PROFESIONALES ENFERMER@S?

Navarra, con nueve Enfermeras por cada mil pacientes, es la única Comunidad española que alcanza la media europea. Así lo expuso el presidente del Consejo General de Enfermería, quien detalló que la media española es de 5,3 enfermeras por cada mil habitantes. Destacó que Navarra iguala a la media europea en número de enfermeras por cada mil habitantes, con nueve, mientras que otras comunidades como Murcia, cuentan con "tres enfermeras por mil habitantes". Hay países en Europa, como Noruega, que sin embargo disponen de cifras aún muy lejanas, 28 profesionales por cada mil pacientes. El presidente del Consejo Enfermero también analizó el "flujo de profesionales sanitarios".
Nosotros que estas declaraciones las habrá hecho en un lugar "apropiado", es decir, en presencia de alumnos o, quizá, de Enfermeras con nombramientos "temporales". Eso será lo que ha sucedido, porque si toca el turno ante Enfermer@s con plaza en propiedad, les hubiera hablado de la especialización, ¡y se queda tan pancho!. Pero, desde luego, de lo que no habla ni quiere hablar es de la PRESCRIPCIÓN; suponemos que lo omite porque ya tiene "arreglado" el tema de los Podólogos; le habrá dicho a su amigo y Presidente de la OMC: ¡oye!, Isacio, ¡a tí qué más te da que puedan prescribir los Podólogos, si no están en el sistema!.
Pero, ¿de qué estamos hablando?, ¿de cuotas colegiales o de verdaderas necesidades de Profesionales Enfermer@s?. Por seguir con los ejemplos, en Portugal en una Unidad asistencial se da una plantilla de Diez Enfermeras y una Auxiliar -recordemos que allí los auxiliares técnicos tienen mucho que opinar. ¡es Portugal!, cincuenta años atrás-; en Francia, por el contrario, se produce el hecho inverso: Diez Auxiliares y una Enfermera. En Francia, por el contrario, el salario cuadruplica al de Portugal. Y aquí, en Portugal, una Enfermera es utilizada ¡hasta para recoger los vómitos de los enfermos!, con el argumento de que es "un producto biológico". ¡Pues que los recoja el director, que debe ser más inteligente que una Enfermera!.
No nos sirven esas referencias, si no va acompañadas del desempeño de las competencias que realizan unas y otras. Por ejemplo, Navarra siempre ha sido cuna de "renombres" médicos, de esos que siempre llevan a su lado a una secretaria, Enfermeras; así nos podemos explicar el por qué un número tan elevado de Enfermeras, pero no por habitante, sino en función del número de médicos. No obstante, aclaramos, es cierto que existe un buen ramillete de Enfermeras de vanguardia, ¡ya nos lo demostraron en el año 1979. Por ejemplo, se desarrolla una "especialidad" concreta, la Enfermera especialista en Cardiología, que tantas vidas salva.
No, señor inquilino del Consejo, usted de lo que debería preocuparse es del uso y abuso que se hace de la Profesión Enfermera, que no puede servir para abrir y cerrar puertas de consultas médicas y rellenarles las recetas. Esa actividad es contraria a ese Código Deontológico que usted aprobó. Una Enfermera debe estar, y por eso le pagan el sueldo que percibe, para cuidar de la salud de las personas, o en palabras del Estatuto General de la Profesión, atender a las necesidades, alteraciones y desequilibrios de nuestros semejantes; ¡por ciereto!, ¡vaya gol que le metimos!; y todo el mundo estará de acuerdo en que prestar cuidados es una cosa y la utilización de una Enfermera para realizar actividades propias de las Auxiliares de Enfermería es otra; que, ¡por cierto!, también tienen derecho al trabajo.
A las Enfermeras deberían utilizarlas los Servicios de Salud, por ejempleo, para disminuir la presión asistencial, eso sí iría en consonancia con la nómina que percibimos. Lo que no es de recibo es defender el aumento en el número de Enfermeras con el único fin de aumentar la cuota colegial y, consiguientemente, la del Consejo. ¡Que no le llega!, ¡pues abróchese el cinturón, que hay crisis!. ¡Total, para lo que nos cuenta de sus viajes!.
Usted, si estuviera en lo que debe estar, debería preocuparse de la formación de los alumnos, que en la inmenza mayoría del País se les hurta su derecho a una enseñanza clínica de calidad, que para eso la pagan; pero, ¡claro!, entonces usted, por ejemplo, ya no sería docente. Usted, si estuviera a lo que debe estar, debería estar exigiendo al Gobierno el desarrollo de todas y cada una de las Especialidades, pero no sólo las troncales, también las áreas de capacitación específica; usted, si estuviera en lo que tiene que estar, no permitiría que lleváramos dos años administrando medicación y productos sanitarios cuando estamos excluido de la Ley -¡que no intruso!, que quiere saber de todo-, pero, ¡claro!, entonces se le acabaría el chollo de los cursillitos de "su" escuela.
En fin, que ya sabemos de qué va todo esto; así como quiere que le tomen en serio, suponiendo que lo haga.
¡PERO CÓMO SE PUEDE IR POR EUROPA RECLAMANDO MAYOR PROTAGONISMO PARA LA ORDENACIÓN DE LA PROFESIÓN SI, PRECISAMENTE, ESE ES EL FIN ESENCIAL DE LA ORGANIZACIÓN!. O su ignorancia es mayor de lo que imaginábamos o tal vez nos quiere tomar el pelo.

jueves, 29 de mayo de 2008

LAS ESCUELAS DE ENFERMERÍA ESTÁN CREADAS A LA MEDIDA DE CADA INTERESADO, ¿O NO?

Que este País va a la deriva es algo que ya no discuten ni los mas progres. Aquí lo mismo se vota sí al Estatuto de Cataluña que se dice que no al contenido del mismo; y las dos contradicciones por los mismos. Como también sucede que el partido en la oposición se opone a ese Estatuto y, contradicción servida, elabora otro para su Comunidad en los términos de aquel. ¡En fin!, esto es España.
Y dentro de esas contradicciones nos encontramos, ¡cómo no!, con las Escuelas de Enfermería, que deberían ser aquellos centros académicos responsables de la organización de los estudios conducentes a la titulación. Y estas Escuelas de Enfermería, al igual que hacen los políticos, están gobernadas de forma interesada por un grupo de personas que se reparten los cargos de las mismas, así como su distribución geográfica. Pero, todo ello, dicen, en aras a facilitar a los alumnos su formación. ¡Y vamos y nos lo creemos!.
Viene a colación lo anterior por el hecho de que venimos demandando que se cierren, al menos, tres de las cinco Escuelitas de Enfermería que existen en nuestra Comunidad Autónoma, dándose la paradoja de que dos de ellas están ubicadas a menos de doscientos metros la una de la otra. El problema es que una es Universitaria y la otra no, ya que pertenece, por transferencia, al propio Gobierno de la Comunidad. Es decir, que a menos de doscientos metros se están impartiendo, suponemos, las mismas materias, asignaturas y contenidos, ¡o no!. Pues bien, como decimos, ahora sale el Director de la Escuela de Enfermería -y también de Terapia Ocupacional, ¡que esta es buena!- de la Universidad de Extremadura ubicada en la Ciudad de Cáceres, el señor Galindo, publicando un artículo en el Diario Extremadura del día 27/5/2008 , diciendo que propone una reconversión de las cinco Escuelas de la Región en un único Centro de Grado de Enfermería, pasando las actuales Escuelas de Enfermería a formar parte de una única estructura Universitaria. ¿Y cómo se come eso?.
Entendíamos que las Escuelas dependen de los Departamentos, y, que sepamos, existe un sólo departamento de Enfermería; y como esto es así, será responsabilidad de ese Departamento la formación que se imparta, ya en las Escuelas de Enfermería ya en las de nueva denominación de Grado. El caso es el mismo. Nosotros, de toda la vida, venimos demandando que lo procedente sería crear dos secciones departamentales, una en Cáceres y otra en Badajoz, y que de esas Secciones dependiera una única Escuela por Ciudad; o dicho en otras palabras, que sólo hubiera dos Escuelas o Centro de Grados. Sin embargo, esta idea no fue admitida -ni nos da la sensación que sea lo que promulga el señor Galindo, puesto que lo pretendido -si no me equivoco-, es que todas las Escuelas dependan de la única que está dirigida por el citado señor, ¿o no?.
No, señor Galindo, lo prudente es ser consecuente, y como se lee en el texto de su escrito publicado, no se puede estar subvencionando a cinco Escuelas, entre otras cosas porque es imnecesario; esa subvención solo sirve para mantener en sus puestos a determinadas personas, que, ¡por cierto!, deberían ser las responsables de esa formación que no reciben los alumnos de la mayoría de esas Escuelas.
Señor Galindo, usted y yo sabemos de la escasa formación que se recibe en esas Escuelas, porque usted sabe que los alumnos no tienen a esos profesores para las enseñanzas que "ex novo" usted llama "alto grado de experimentalidad", lo que legalmente es "enseñanzas clínicas" -antes, enseñanzas técnicas-.
Efectivamente, las enseñanzas clínicas, que no prácticas clínicas, conforman la mayor parte de la carga lectiva total de los planes de estudio, y lo es en la medida en que esa es la mejor forma y manera de aprender y comprobar aquello que los profesores de las enseñanzas teóricas les deberían explicar en las aulas. Y cuando los alumnos captan la teórica y luego van a las instituciones sanitarias, en particular en los hospitales, se dan cuenta que una cosa es lo que se les dice en el aula y otra bien distinta lo que sucede en el centro hospitalario, ¿o es que a usted no se lo comentan los alumnos en el aula?.
Señor Galindo, no tenemos Escuelas que funcionen como cualquiera otro centro: usted y yo lo sabemos y los alumnos de Enfermería son los que lo padecen. Los comentarios de tanto teórico, como los suyos y los mios, que mucho escribimos al respecto, lo padecen los alumnos, lo sufren los enfermos y soportan los Enfermeros de las distintas Unidades. ¡Ah!, de la Escuela "propiedad" del SES, ni una palabra. Y ni una palabra porque detrás de ese asunto ya está el Gerente del Área de Salud de Badajoz, solo que el tiempo transcurrido desde que se propuso cerrarla ha sido demasiado -desde el año 1987- y todavía no lo ha conseguido.
LAS ESCUELAS DE ENFERMÍA ESTÁN CREADAS A LA MEDIDA DE CADA INTERESADO; ¿O NO?.

miércoles, 28 de mayo de 2008

CRISIS EN ATENCIÓN PRIMARIA Y PRESCRIPCIÓN ENFERMERA

Luisa María Noeno, Consejera de Salud de Aragón, ha elaborado un plan estratégico para tratar de rescatar a la Atención Primaria de la situación caótica que vive este nivel asistencial en la región. Una de sus ideas es recurrir a la PRESCRIPCIÓN ENFERMERA, siempre si tuviera el visto bueno ministerial", y añade el redactor de la nota que "más confusión para unos pacientes que ya están hartos de que la asistencia cada vez sea de peor calidad en esta comunidad. Pues muy bien, ¡es posible!, ¡por qué no!; pero también se podría preguntar el redactor de la nota por qué es mejor si lo hace un médico. Y no nos cuente el rollo de que para eso ha cursado seis años de estudio, porque eso no significa otra cosa que torpeza intelectual, porque, mínimamente que seamos consciente de la realidad, no es hasta pasado un año de MIR cuando el "médico" comienza a hacer sus pinitos en la farmacoterapia, y la mayoría de las veces de oído. ¡Y no lo olviden!, siempre bajo la atenta vigilancia evolutiva de las consecuencias farmacocinética de la Enfermera de la unidad.
Por nuestra parte, también estamos de acuerdo en que se debería establecer unos límites a la prescripción Enfermera, pero ese escollo hoy está solucionado, bastaría con aplicar los criterios, por ejemplo, de la Carrera Profesional para permitir a las Enfermeras expertas, consultaras, referentes o excelentes un grado de prescripción más amplio, en la medida de sus conocimientos. Porque, al fin y al cabo, estamos hablando de medicar pero bien entendido que esto siempre se hace -por parte de la Enfermera- cuando tiene seguridad absoluta en lo que hace. Sin embargo, esta reflexión no la hacen todos, ya que de atrevidos están las instituciones sanitarias llenas.
Tenemos experiencia en prescripción ante situaciones de urgencia vital, o dicho en otras palabras: o tomas una decisión o muere el enfermo. Nos enfrentamos a crisis de verdaderos fallos miocárdico, y la medicación que se utiliza está mas que tasada, así como valorados los resultados de esos medicamentos. Y, precisamente, en esta larga experiencia hemos podido ver cómo se ha evolucionado, llegando a la conclusión de que muchos de los productos suministrados durante largo tiempo por la medicina, no es que estuvieran mal indicados, más bien prohibidos. Sirva como ejemplo los antiarrítmicos, con escaso valor terapéutico, cuando no contraindicados, pero que se han venido aplicando ello es tan cierto como que todos lo conocemo, incluso provocando lo que, ahora, se ha venido en llamar "efecto arritmógeno". Y no hablemos de las trombolisis, que iban dirigidas al "trombo rojo" cuando deberían haberse prescrito hacia el "trombo blanco". Y todo esto lo soporta la Enfermera. Así que, señor redactor de la nota, tenga un poco de preocupación cuando asegure que la prescripción por Enfermera será de peor calidad, ya que, como ve, la expresión le puede herir su sensibilidad.
Pues bien, con ello queremos expresar nuestra absoluta convicción de la capacidad -que no compentencia, que ya la tienen- de las Enfermeras para prescribir determinados productos, como lo ha venido haciendo la medicina, con todos los incovenientes que ello implica, como hemos comentado. Y no queremos poner más ejemplos de situaciones vividas, porque crearíamos alarma social; sin embargo, la Enfermera, más prudente, siempre mantiene la correspondiente cautela. No puede olvidarse que de las reacciones y efectos de los medicamentos, de eso, entiende la Enfermera: no hace otra cosa durante las veinticuatro horas del día. Como tampoco puede olvidarse que es la Enfermera la que informa de las consecuencias de los productos.
Y que no olviden los comentaristas publicitarios en los medidos que ellos un día también formaron parte de esos médicos residentes inseguros, que se apoyaban en la Enfermera. La Enfermera, sin embargo, no tiene la potestad para realizar ningún tipo de innovación o práctica clínica si antes no está plenamente segura. ¡NO TODOS PUEDEN DECIR LO MISMO!.
Efectivamente, la Atención Primaria es un problema en el número de personas que acuden a los Centros de Salud, pero sobre todo hemos de recordar que se trata de problemas inherentes a la edad y a la posición social, le sigue en importancia la valoración del tratamiento impuesto, y en último lugar está la prescripción. Y en cuanto a la prescripción, en el noventa por ciento de los casos, viene impuesta por otro médico al que denominamos especialista, cuyo mérito para serlo es el haber transcurrido un tiempo en una unidad asistencial.
En un País serio, ni tan siquiera el médico de primaria es tan atrevido como para prescribir un tratamiento sin previa valoración de otro médico más conocedor de la patología.

martes, 27 de mayo de 2008

DEBATE SOBRE ATENCIÓN PRIMARIA

Hemos tenido acceso, de forma extraoficial, a un texto en el que se cuestiona ahora, prcisamente, la Atención Primaria así como el grado de implicación de los colectivos afectados: usuarios y profesionales. Y este documento de debate sale, según parece, de la propia Dirección General de Atención Primaria, responsable única del desaguisado que existe en torno a este primer nivel asistencial; sí, con MAYÚSCULAS, desaguisado, forjado y y forzado por el propio gobierno autonómica, bien por acción, bien por omisión.
El problema fundamental de lo que en ese documento se escribe es, precisamente, la desmotivación y la individualización profesional, a la que, ciertamente, se ha contribuido desde la propia Administración Sanitaria; léase, por ejemplo, la Tarjeta Sanitaria y su incentivación individual. Y ahora se están lamentando, y lo que es peor, no encuentran salida. Se queja el documento de las libranzas laborales, cuando ellas son consquistas sociales, como tambien se quejarán cuando se generalicen las situaciones de "jubilación parcial anticipada" o las reducciones de jornada para "conciliar la vida laboral y familiar". Se quejan, igualmente, de la forma de trabajar en primaria cuando, indiscutiblemente, es la Administración la que ha propiciado tantas "categorías" en ese nivel asistencial. Se quejan, ciertamente, de sus propios errores, o lo que es lo mismo, violar, precisamente, sus decretos de desarrollo de la Atención Primaria. Y lo hace esta Comunidad Autónoma, que fue de las primeras en intentar poner en marcha este nivel asistencial, que hicieron a raiz de aquel Real Decreto de Enero de 1984.
Históricamente, y así se recoge en la Constitución Española de 1978, la atención y asistencia extrahospitalaria consta de dos partes: una, la Salud Pública (art. 43, del Magno Texto); y dos, la Asistencia Sanitaria (art. 41, CE). Pero este Gobierno Autonómico -como otros- ha pretendido "mezclar" ambos conceptos reales y Constitucionales, dando como resultado el descalabro que hoy existe en ese medio extrahospitalario.
Efectivamente, el problema radica en que es "mas vistoso" tratar un trasplante que atender a toda una Zona básica de salud, precisamente para que no llegue a necesitar nunca ese trasplante, que tanto morbo produce en los medios. Y esto no lo decimos nosotros, se lo escuchamos al entonces Consejero de Sanidad de esta Comunidad Autónoma; como tambien comentamos un día que habría que tener muy encuenta la situación real de la sociedad, que "abandona" a sus ascendientes, debido a que es necesario que los dos miembros de la familia trabajen para poder satisfacer las necesidades a las que nos abocan los avances científicos y técnicos; para lo que tuvimos la respuesta de que eso sería "un gueto". ¡Pués ahí está la realidad!, a la que no se le pone remedio.
Realmente, una cosa es protección a la salud y otra la Atención Primaria, dos ramas, perfectamente diferenciadas: la protección de la salud y la atención sanitaria. Dos ramas que, como decimos, han estado separadas a lo largo de la historia y que la propia Constitución recoge en artículos diferenciados.
Y es que cuando falla la protección a la salud entra en juego la Atención Primaria, y sólo cuando ésta es INSUFICIENTE lo hace la Asistencia Especializada. Y es así y así seguirá, por cuanto que mínimamente que nos fijemos, esto es lo que ocurre en cualquier orden de la vida. Por ejemplo, se quejan los Pediatras de un retovirus causante de algunos tipos de diarrea infantil, lo que nos está indicando que está fallando la protección a la salud.
En definitiva, el citado "documento para el debate de la Atención Primaria" no es otra cosa que poner de relieve los propios errores de conceptualización y organización creados por quienes, precisamente, son los responsables de ejecutarlos, criterios que se apartan de los establecidos en aquella Conferencia Internacional, de Alma-Ata, de 1978, como de lo previsto en aquel Real Decreto de enero de 1984, que vino a ratificar la Ley General de Sanidad de 1.986.
Ni en Alma-Alta, ni en el Real Decreto de enero de 1984 ni en la Ley General de Sanidad de 1986 se previo la Atencion Continuada apartada del Equipo, ni se establecieron los equipos de Urgencias y Emergencias, ni, ¡en fin!, se prevé que pudiera darse una situación de emergencia no prevista por el propio Equipo, salvo, obviamente, aquellas situaciones intempestivas.
No nos pueden contar que la creación de los turnos de atención continuada es una necesidad social, porque no es cierto; ni nos pueden aludir a las jornadas de trabajo, ya que esa previsión es legal, y, por tanto, previsible. No nos pueden contar la masificación en la Atención Primaria, porque es querida y buscada a propósito; no nos pueden contar que faltan médicos, porque la Atención Primaria, como tal, no estaba concebida para la Medicina, sino para la Enfermería.
En definitva, el debate debería reconducirse a aquellos postulados de Alta-Ata, de 1978, previstos en el Real Decreto de Enero de 1984 y reproducidos en la Ley Geneal de Sanidad. En concreto, lo proceden es la vuelta a los Equipos de Atención Primaria, a la historia clínica única y a la continuación de la atención continuada por parte de los miembros de esos Equipos; en todos los casos, lo procedente será dotar a esos Equipos de mayores recursos humanos y materiales. Y, en cualquiera de los casos, diferenciar lo que es Asistencia Sanitaria de esa otra competencia, como lo es la Salud Pública.
Los gestores han sido superados por sus propias creatividades y ahora piden opiniones al respecto, cuando nunca han querido escuchar otras voces que sus propias grandilocuencia. ¡Un problema!, que ahora es posible que los demás no quieran participar de sus reflexiones.
Y lo que es más grave, no queremos pensar que todo esto se debe a la fijación del Gerente del Área de Salud de Badajoz, que tiene entre ceja y ceja desde hace más de quice años, suprimir la Atención Continuada de los Equipos de Primaria. La responsabilidad de la atención continuada que pudiera demandarse, salvo excepciones, no es otra cosa que un fallo dentro del propio equipo que, como queda demostrado, ha dejado de sentirse como tal para convertirse en un "ambulatorio".
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sábado, 24 de mayo de 2008

ORDENACIÓN DEL EJERCICIO PROFESIONAL

... y que todavía tengan la desfachatez de publicar noticias como esta: "Según informa el Consejo General de Enfermería de España, a lo largo de las reuniones de la Alianza Mundial de las Profesiones Sanitarias, tanto los representantes oficiales de los países como de las profesiones sanitarias, se reunieron para trazar la hoja de ruta de la sanidad mundial de cara a afrontar los diferentes retos que plantea la sociedad moderna. En estos encuentros han estado representados más de cien países a través de los diferentes órganos reguladores, tanto de enfermería como del resto de las profesiones sanitarias (equivalentes a los Consejos Generales de Colegios Oficiales de cada profesión). En el caso de España la representación la ostentó el Consejo General de Enfermería y su presidente, Máximo González Jurado. Los temas tratados fueron, sobretodo, la Defensa de la Autorregulación Profesional en la que los representantes de la profesión enfermera mostraron su preocupación "ante los cada día más frecuentes intentos de intervencionismo por parte de algunos gobiernos en el ámbito de la regulación de las profesiones". y la tan polémica Prescripción Enfermera" .
Este contenido es el publicado por el Consejo General de Enfermería, del que no podemos dar crédito, ya que, precisamente, si algún sentido tiene la Organización Colegial es la de ORDENAR EL EJERCICIO DE LA PROFSIÓN, y esa potestad la tiene atribuida por Ley; dice así, "son fines esenciales de estas Corporaciones la ordenación del ejercicio de las profesiones, ..., todo ello sin perjuicio de la competencia de la Administración Pública por razón de la relación funcionarial".
Queda claro, por consiguiente, que esta como otras muchas palabrerías no son más que excusas para seguir viviendo "a cuerpo de rey" a costa del erario colegial, con idas y venidas que no llevan a ninguna parte.
Señor Presidente del Consejo General de la Profesión Enfermera, ¡déjese de pamplinas y tonterías, olvídese del NIPE y otros tantos títulos vacios y disponga lo necesario para ordenar el ejercicio de la Profesión!. Usted y cincuenta como usted critican a diario a la Administración por su inactividad, y, sin embargo, usted no cumple con su obligación, que no es otra que la de ordenar el ejercicio de la Profesión.
Usted y otros como usted se dedican a crear empresas para prestar servicios a sus propias organizaciones colegiales, cuando la competencia la tienen, precisamente, esas organizaciones, ¡pero claro!, entonces tendríamos que saber en qué se gastan los Presupuestos colegiales. Sin embargo, con esos entramados no hay forma de enterarse de a dónde van los dineros de los contribuyentes. ¡Inactividad! de la Administración. Aquí no se produce más inactividad que la suya.
La alternativa a lo que viene sucediendo -y sucederá si no lo remediamos- es ordenar el ejercicio de la Profesión de una vez por todas, al tiempo de crear las correspondientes comisiones especializadas por bloques de actividades, así como la elaboración de un código de conducta profesional, donde se recoja un procedimiento profesional de ineludible cumplimiento por todos los Enfermeros.
No; esto no ha sucedido ni sucederá. Es preferible ir por ahí "berreando" que el Gobierno de turno es malo, ¡muy malo!, cuando, como queda demostrado, la atribución para ordenar el ejercicio de la Profesión es precisamente de la Organización Colegial. ¡QUÉ TOMADURA DE PELO!.

jueves, 22 de mayo de 2008

AL PRESIDENTE DE LA OMC

Señor Siguero, Presidente de la Organización Médica Colegial, ¡no se preocupe usted tanto por la "prescripción Enfermera"!. Y precisamente usted se va a preocupar; ¡usted que ha vivido de primera mano que la única preocupación del Presidente del Consejo General de la Profesión Enfermera son los Podólogos!. ¡No, hombre!, no se preocupe. Usted a lo suyo, que nosotros seguiremos prescribiendo cuando el médico esté acostado. ¡Y no se preocupe tanto!, ¡que le va a dar algo!. Está visto que este tema le quita el sueño.
Efectivamente, usted, y todos los que se pronuncian contra la prescripción Enfermera de forma "oficial" -porque oficiosamente ya lo hacemos- olvidan dos cosas fundamentales: una, que ustedes se han formado gracias a la Profesión Enfermera, ¡lo que tenemos que aguantar los Enfermeros a los MIR!; y la segunda y más importante, que su formación la hemos costeado con nuestros impuestos, situación de la que ustedes son los únicos que se benefician en este Estado.
Rabia sentimos que no tenga usted a nadie que le pueda discutir este tema; y decimos nadie porque el inquilino del Consejo de la Profesión Enfermera no existe; este señor va a lo suyo, a sus negocios, que, ¡por cierto!, su organización forma parte de alguna de sus empresas. ¡Pregúntele a su Vicesecretario General, señor Torquero!.
Hace usted las siguientes declaraciones: "a la vista de la determinación que ha tomado la Asociación Médica Mundial (AMM) de trabajar en defensa de la prescripción como acto exclusivamente médico, queda despejada la duda (si había alguna) que se quiso generar hace unos meses desde el Consejo de Enfermería acerca de que el Consejo General de Médicos español no contaba con el apoyo de este organismo internacional en este tema".
¡Pues bien!, todo el mundo lo sabe: ¡con la medicina hemos topado!. Los tenemos ¡hasta en la sopa!. Pero yo que usted preferiría tener más cuidado en sus declaraciones, porque olvida que los Odontólogos también están incluidos en la Ley del Medicamento, ¡y ya no son médicos!. Así que de exclusividad, ¡nada de nada!. Pero insistimos, a nosotros nos preocuparía tener la exclusividad de algo, porque podría suceder que alguno de ustedes se pongan "enfermito" -que no paciente- y necesiten de alguna intervención Enfermera. ¡Porque no le tengo que recordar lo "simpático" que se comportan cuando están ingresados!; ¡bueno!, creo que a usted no le atiende ninguna Enfermera. No obstante, le recuerdo que ¡hasta su Santidad fue asistido por Enfermeras!.
¡Mire, señor Siguero!, si usted -y algunos de los suyos- entienden que no estamos, ¿cómo dicen?, "capacitados", ¡pues muy bien!, pero le recuerdo que tenemos como Profesores a médicos, ¡porque no nos dejan ni al sol ni a la sombra!. Así que nuestras deficiencias "comprensivas" tienen una fuente: la medicina, que nos enseña única y exclusivamente lo que saben; ¡no hay para más!. Ustedes nos tienen "cogidos" por donde más duele: dominan todas nuestras estructuras; y por si le faltara alguna, ¡encima!, se meten en negocios con el inquilino de ese Consejo General de Enfermeros, ¡que dice usted que le preocupa!. ¡Menos lobos, señor Siguero!.
¡Ah!, una última cosa, ¡por ahora!: Organización Médica Colegial es incorrecto. Se llama Consejo General de Colegios Oficiales Provinciales de Médicos. Ahí no está la organización médica colegial; es, simplemente, el Consejo, formado por los verdaderos representantes del colectivo, que son los Presidentes provinciales. Son los médicos de Provincia los que eligen a los miembros de los órganos de gobierno de los Colegios, y luego éstos, ¡como lo saben!, se "hermanan" con el Consejo, al objeto de hacerse fuerte en sus Provincias. ¡En fin!, ¡qué le vamos a hacer!. Nos ha tocado vivir desde un médico como Ministro de Sanidad, hasta el último "mono" del último "servicio médico de salud", que no solo manda, es que acosan.

AL PRESIDENTE DE LA OMC