lunes, 18 de septiembre de 2017

MAYO 2013. NUESTRA REFLEXIÓN

Título: ¿CUÁL FUE LA INTENCIÓN DEL GOBIERNO SOBRE PRESCRIPCIÓN?

 
Quizá el Tribunal Supremo, en su Sentencia del 3-5-2013, haya descubierto la “mal sana” intención que tuvieron al redactar tanto la Ley del Medicamento DE 2.009 (en adelante, LMed) como el Real Decreto de diciembre de 2.010, sobre “receta médica y Órdenes de dispensación”.

 
VAMOS A INTENTAR ACLARAR EL LÍO QUE SE MONTARON LOS ARTÍFICES DE LAS NORMAS.

 
Si leemos el texto de ese Real Decreto de 17 de diciembre de 2.010, que es objeto de impugnación por la Organización Médica Colegial (OMC), ya en el primer párrafo de su justificación para aprobar la Norma se adivina la intención del/os autor/es. Y se adivina nada más comenzar la lectura del Real Decreto por lo que vamos a decir (en negrita y colores resaltamos lo que debe ser objeto de atención).

 
Dice ese Real Decreto que la justificación para aprobar el contenido es que la Ley 28/2009, de 30 de diciembre, de modificación de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios (,) introduce en nuestro ordenamiento jurídico dos novedades de máxima relevancia: 1) incorpora a los podólogos, junto a los médicos y odontólogos, como profesionales sanitarios facultados para recetar, en el ámbito de sus competencias, medicamentos sujetos a prescripción médica. Y 2) al mismo tiempo, contempla la participación de los enfermeros, por medio de la orden de dispensación, en el uso, indicación y autorización de dispensación de determinados medicamentos y productos sanitarios.
 

LA EXPRESIÓN: “DETERMINADOS MEDICAMENTOS” ¿DÓNDE SE PUEDE LEER ESTE TEXTO?
 

Este texto lo podemos leer:

a), en el párrafo TERCERO del artículo 77.1 de la LMed; y b), en su Disposición adicional duodécima.
 

Y para evitar “interpretaciones” interesadas, vamos a reproducirlo. Primero, ese párrafo tercero; después, la disposición adicional 12ª.
 

- Párrafo tercero art. 77.1: El Gobierno regulará la indicación, uso y autorización de dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica por los enfermeros, …

 
-Disp. Adicional 12ª: El Gobierno regulará la indicación, uso y autorización de dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica por los enfermeros, …
 

AHORA LEAMOS QUÉ DICE EL Art. 1º, LETRA C) DEL REAL DECRETO OBJETO DE IMPUGNACIÓN POR LA OMC:
 

c) Orden de dispensación: la orden de dispensación, a la que se refiere el artículo 77.1, párrafo segundo de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, es el documento de carácter sanitario, normalizado y obligatorio mediante el cual los profesionales enfermeros, en el ámbito de sus competencias, y una vez hayan sido facultados individualmente mediante la correspondiente acreditación, contemplada en la disposición adicional duodécima de la referida ley, …

 
¿Qué dice ese párrafo segundo del artículo 77.1 de la LMed?
 

Sin perjuicio de lo anterior, los enfermeros, de forma autónoma, podrán indicar, usar y autorizar la dispensación de todos aquellos medicamentos no sujetos a prescripción médica y los productos sanitarios, mediante la correspondiente orden de dispensación”.

 
Pues bien, visto los tres textos, el que figura en el párrafo tercero del artículo 77.1, en la Disposición adicional 12ª y en la letra c) del artículo 1º del Real Decreto de 17/12/2010, podemos observar que coinciden: hablan de “determinados” medicamentos.
 

Luego, ¿por qué en esa letra c) del artículo 1º del Real Decreto 1718/2010 habla del párrafo segundo del artículo 77.1 de la LMed? Volvemos a repetir lo que dice ese párrafo segundo de la Ley: “Sin perjuicio de lo anterior, los enfermeros, de forma autónoma, podrán indicar, usar y autorizar la dispensación de todos aquellos medicamentos no sujetos a prescripción médica y los productos sanitarios, mediante la correspondiente orden de dispensación”. Es decir, que el Enfermero, de forma autónoma, prescribe medicamentos no sujetos a prescripción médica; o dicho en otros términos: no está “participando”, en el sentido que está escrito en el párrafo tercero y disposición adicional 12ª de la LMed.
 

Por tanto, ese Real Decreto, cuando añade “… una vez hayan sido facultados individualmente mediante la correspondiente acreditación, contemplada en la Disposición adicional duodécima de la referida ley, …
 

Si el Real Decreto se está refiriendo al párrafo segundo del tantas veces referido artículo 77.1 de la LMed. lo es para todos los medicamentos no sujetos a prescripción “médica”. Y para indicar, usar y ordenar la dispensación de todos esos medicamentos estaría “condicionada” a esa “acreditación” que figura en el párrafo cuarto del artículo 77.1. Y este párrafo cuarto dice, literal:
 

El Ministerio de Sanidad y Política Social con la participación de las organizaciones colegiales, referidas anteriormente, acreditará con efectos en todo el Estado, a los enfermeros para las actuaciones previstas en este artículo”.

 
¡Claro que este párrafo cuarto menciona a todo el contenido del artículo 77.1 de la LMed.!, pero bien es cierto que queda excluido, expresamente, el del párrafo tercero del artículo 77.1 y lo que se dice en la Disposición Adicional 12ª de la LMed., que está atribuyendo al GOBIERNO, no al Ministerio, esa acreditación, sí, pero para PARTICIPAR, ahora sí se está refiriendo a DETERMINADOS medicamentos.
 

LUEGO, EXISTEN DOS SITUACIONES:

 
UNA.- La prevista en el párrafo segundo del artículo 77.1 de la LMed., que, efectivamente, puede que sea objeto de acreditación; sí, pero, en su caso, por los Gobiernos autonómicos, como lo ha hecho, por ejemplo, Andalucía; Y

DOS.- Lo dispuesto en el párrafo tercero del artículo 77.1 de la LMed., en relación con la Disposición Adicional 12ª.

 
Y son estas dos disposiciones de la Ley las que están pendientes de desarrollar por el Gobierno. Y es que, para los menos avezados en Derecho, cuando se dice “El Ministerio” no se está refiriendo al Gobierno, sino a un Departamento. El Gobierno es el conjunto de Ministros.
 

Luego, ese Real Decreto 1718/2010, de 17 de diciembre, “ha cometido un exceso”, tal que el Tribunal Supremo se ha hecho un “lío”, entre lo que dicen las Normas y lo alegado por las partes, el resultado es éste:

 
“Hay una cierta complejidad” ¡Complejidad! Complejo es ver la estructura de la Sentencia, que no hay forma de enterarse. Y, más abajo sale con el asunto de los Planes de estudios, diciendo:

 
“Hay una cierta complejidad legislativa. No está de más resaltar que tales grupos no responden a las nuevas titulaciones plasmadas en la LO 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, tras su modificación por LO 4/2007, de 12 de abril, al apostar como expresa su Preámbulo, por la armonización de los sistemas educativos superiores en el marco del espacio europeo de educación superior asumiendo una profunda reforma en la estructura (arts. 34 y siguientes) y organización de las enseñanzas, basadas en tres ciclos, Grado, Máster y Doctorado. Un ejemplo, el Plan de Estudios examinados en la STS de 23 de octubre de 2.012, …, que resolvió la impugnación indirecta de la Orden CIN 2134/2008, de 3 de julio a la que se refiere la defensa del Consejo de Colegios Oficiales de Enfermería en su contestación a la demanda”.
 

Y, añade: a la vista del marco constitucional entiende esta Sala que el redactado de la ley antedicho no contraviene precepto constitucional alguno para plantear dicha cuestión consideradas por el Tribunal Constitucional como un instrumento puesto a disposición de los órganos judiciales para conciliar la doble obligación en que se encuentran de actuar sometidos a la Ley y a la Constitución (FJ1 STC 17/1981, de 1 de junio).


Y continúa diciendo, “Es obvio que el principio de reserva legal de regulación de las Profesiones tituladas consagrado en el art. 36, CE no ha sido alterado. Podrá ser objeto de crítica la forma de legislar al introducir la posibilidad de que los enfermeros indiquen y autoricen la dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica en la llamada Ley del Medicamento en lugar de en la Ley de Ordenación de las Profesiones sanitarias. La referida innovación legislativa, como la de la orden de dispensación enfermera de medicamentos no sujetos a prescripción médica y de los productos sanitarios, la prescripción por podólogos a través de la receta médica y de la orden de dispensación hospitalaria, podría constituir un defecto de calidad en la técnica legislativa mas no se muestra, siquiera indiciariamente, contravenga la Constitución por atribuir nuevas competencias profesionales de prescripción a los enfermeros”.

 
Y para concluir reproducimos: “De la lectura de los nuevos preceptos introducidos en la Ley 29/2006, de 26 de julio mediante la Ley 28/2009, de 30 de diciembre no se concluye que las normas en cuestión establezcan competencia a favor de los enfermeros para prescribir de forma autónoma medicamentos sujetos a prescripción médica. (Cuestión distinta es que en lo que se refiere al ámbito de los especialistas en enfermería obstétrico-ginecológica (matrona), la Directiva Europea 2005/36/CEE, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales determina que las matronas están facultadas para el diagnóstico, supervisión, asistencia del embarazo, parto, postparto y del recién nacido normal mediante los medios técnicos y clínicos adecuados. Directiva incorporada a nuestro ordenamiento por el RD 1837/2008, de 8 de noviembre).

No vamos a seguir con el texto de la Sentencia, porque nos haríamos más lío, todavía, del que ya tenemos, que nos parece interesado. Sí, interesado. Recordemos, nuevamente, las dos cuestiones principales:
 

UNO.- Que en la Ley del Medicamento existen tres párrafos debidamente separados:


1) que la receta médica y la Orden de Dispensación Hospitalaria (también odontológica y podológica) es para Médicos, Odontólogos y Podólogos, que no precisan ningún tipo de requisitos, ni generales ni especiales.

2) que el párrafo segundo de ese mismo artículo 77.1 está dedicado exclusivamente a la Profesión Enfermero, que puede indicar, usar y ordenar la dispensación de medicamentos no sujetos a prescripción médica y productos sanitarios (en su caso, previa autorización por el Ministerio –que no Gobierno-).

3) que el párrafo tercero del mismo artículo se remite al Gobierno –que no al Ministerio- para que regule la indicación, uso y autorización de DETERMINADOS medicamentos sujetos a prescripción médica, que hay que poner en relación con lo que dice la Disposición Adicional 12ª de la Ley.

 
DOS.- Que, en relación con lo anterior, el contenido de la letra c) del artículo 1º del Real Decreto 1718/2010, no hay por donde cogerlo, puesto que está mezclando lo que se dispone en el párrafo segundo del artículo 77.1 con lo previsto en la Disposición Adicional 12ª de la Ley, que nada tiene que ver.
 

POR ESO, AUNQUE SÓLO FUERA POR ESO, APROVECHANDO QUE PRETENDEN MODIFICAR EL CONTENIDO DE LA LEY DEL MEDICAMENTO PARA INTRODUCIR A LOS FISITERAPÉUTAS, TIENEN LA OPORTUNIDAD DE ARREGLAR EL DESAGUISADO QUE HAN  REDACTADO, POR LO MENOS PARA QUE SE ENTERE EL TRIBUNAL SUPREMO.
 

Y, POR OTRA PARTE, TENEMOS QUE HACER ESPECIAL MENCIÓN A LA REFERENCIA HECHA POR EL TRIBUNAL SUPREMO RESPECTO DE LA DIRECTIVA 2005/36/CEE, EN ALUSIÓN A LA MATRONA, POR LA SENCILLA RAZÓN DE QUE EN ESPAÑA NO EXISTE COMO PROFESIÓN INDEPENDIENTE, SINO DESPUÉS DE LA CONSIDERACIÓN DE LA PROFESIÓN ENFERMERO, DE LA QUE ES UNA ESPECIALIDAD. LUEGO, SI LA MATRONA PUEDE –Y DEBE- PRESCRIBIR, ANTES TIENE QUE VENIR REGULADO PARA EL ENFERMERO, SOPENA DE VIOLAR EL CONTENIDO DE LA LOPS EN SU ARTÍCULO 16.

sábado, 22 de abril de 2017

jueves, 12 de enero de 2017

CERTIFICADO DE CORRESPONDENCIA

Entre unos y otros hemos conseguido que ni nosotros ni la sociedad sepamos de qué va nuestra Profesión Enfermero.

EN PRIMER LUGAR, el cambio de nombre de la Profesión.

La Profesión nace -en nuestra época- en el año 1.977, con motivo de reintegrar a las extintas escuelas de A.T.S. en la Universidad. Se exige a partir de ese momento un título universitario oficial para el acceso a la Profesión, que pasa a denominarse "Enfermero".

¿Y porqué "nace" la Profesión con ese nombre?

La Profesión nace con ese nombre porque, de acuerdo con la Constitución Española, para regular una Profesión se precisa Norma con rango de Ley. Y fue la Ley General de Educación del año 1.970 en la que se fundamentó el Decreto de creación de las Escuelas Universitarias de Enfermería. Es decir, es la Ley la única norma que puede regular el ejercicio de una Profesión Sanitaria, titulada, regulada y colegiada, como así fueron definidas en el posterior año de 2.003, cuando aparece la Ley de Ordenación de la Profesiones Sanitarias (LOPS), que utiliza ese término, de Enfermero.

Y la Profesión se llama de Enfermero por la sencilla razón de que España asumió de las Directivas Europeas del año 1.977 tanto del "programa" formativo, que da opción a la obtención del título de "Enfermero generalista", como del propio nombre de la misma, de Enfermero.

El nombre de aquella "profesión", de ATS, la hicieron coincidir con el nombre de la titulación que se creó en el año 1.953, condicionando toda su actividad a la dirección y/o supervisión del médico. Así se reguló en el año 1.888, para los Practicantes en Medicina y Cirugía, como para la nueva titulación de ATS en el año 1.960.

TODOS ENFERMEROS.

Todos Enfermeros a partir de aquel Real Decreto de Julio de 1.977, cuyo contenido de los Planes de Estudio fueron aprobados en el siguiente mes de Octubre, coincidiendo exactamente con el contenido previsto en el citado programa formativo previsto en la mentadas Directivas del año 1.977.

Y, por supuesto, extinguido aquellos estudios para la obtención del título de ATS así como la titulación, la Norma respetó a aquellos titulados. Pero el Real Decreto homologó profesional y corporativamente a aquellos ATS con los nuevos titulados, si bien condicionó la obtención de la nueva titulación de Diplomado universitario en Enfermería (DUE) a la superación de un "curso de convalidación". Sucede en el año 1.980, cuando el Real Decreto de 1.977 fue modificado, homologando, también, el nombre de la Profesión.

La Profesión no ha evolucionado. Y no ha evolucionado conforme a la Ley por cuanto la misma continúa trabajando como ya lo hicieran aquellos Practicantes en Medicina y Cirugía y los titulados en enfermería, Enfermeros, para los que la Ley habilita para el ejercicio de la Profesión con Plena Autonomía técnica y científica. Claro que se nos podrá argüir que la Profesión actúa con autonomía, pero eso se responde con la historia de aquellas "profesiones" de Practicantes y ATS, que lo hacían igual que ahora.

EN SEGUNDO LUGAR, la titulación.

Bolonia.- Ese Acuerdo para ordenar las titulaciones universitaria en nada modifica el programa formativo previsto en aquellas Directivas del año 1.977. Antes al contrario, aquellas Directivas han sido reproducidas en el año 2.005, así como posteriormente, en el año 2.013, con pequeñas adaptaciones, como la posibilidad del diagnóstico para la Profesión Enfermero. Y aquella Directiva 2005/36/CE fue trasladada a nuestro Ordenamiento Jurídico por Real Decreto de noviembre de 2.008.

Es decir, ese Real Decreto de noviembre de 2.008 es posterior a la introducción de los "nuevos" nombres a las titulaciones, que se hace por Ley orgánica en abril de 2.007, que pasan a denominarse Grado, Máster y Doctor, reproduciendo a aquellos tres ciclos ya existentes, de Diplomado, Licenciado y Doctor.

La titulación no es otro documento distinto a aquel que acredita una determinada formación, aunque, obviamente, en este caso se trata de estudios universitarios oficiales. Luego, si el contenido formativo previsto en aquellas Directivas Europeas, que España traslada a nuestro Ordenamiento Jurídico por Orden Miniterial del año 1.977, desarrollando a aquel Real Decreto de Julio de 1.977, que fue el que creo las actuales Escuelas universitarias de Enfermería.

Así, por tanto, la titulación no ha cambiado; otra cosa será el tiempo, la duración en años académicos, de duración de los Planes de Estudio, modificación que se produce por la sencilla razón de que aquel Plan de estudio no podían realizarse en tres años, teniendo en cuenta que un Real Decreto del año 1.987 establecio un máximo de 30 horas/semanas, y en nuestro calendario académico no cabía aquel contenido mínimo.

CERTIFICADO DE CORRESPONDENCIA.- No acaba el galimatías que nos han montado respecto a ese "certificado de correspondencia" entre la extinta titulación de Diplomado en Enfermería con el nuevo nombre de la titulación, de Grado.

Como antes hemos comentado, la titulación se limita a acreditar que se ha superado un programa(Plan de Estudio) formativo. Los contenidos de ese programa formativo no han cambiado esencialmente desde aquel año 1.977, ya que, como decimos, ese Plan de Estudio ha sido reproducido en la actual y vigente Directiva 2005/36/CE, traslada a nuestro Ordenamiento Jurídico en noviembre de 2.008.

Resulta innecesaria esa acreditación, por cuanto la titulación de Grado en Enfermería es idéntica a la prevista para la titulación de Diplomado en Enfermería, ya que ambas titulaciones están acreditando un contenido formativo previsto desde que aparece la primera titulación de Diplomado en Enfermería.

La anécdota está en aquellas personas que, abusando del desconocimiento, interesadamente han venido provocando "tormentas" en aquello titulados, ofreciendo, incluso, "otro" curso de homologación, aunque ahora le llamaran "curso de adaptación".

Entre todos hemos conseguido que no se progrese. Como entre todos hemos conseguido que algunos desarrollen su "carrera" académica, mientras los demás seguimos funcionando "bajo prescripción facultativa".