viernes, 15 de febrero de 2008

¡VAYA TOMADURA DE PELO!

"Vaya" se define como "burla o mofa que se hace de uno o chasco que se le da", ¡y nos viene de perla!. Y es una burla las grandilocuencias que nos cuenta ese tebeo que edita el Presidente de Presidentes para su marketing personal; el Presidente de esta nuestra Profesión que se llama de Enfermeros, que no hay que confundirla con la de podólogo. ¡Y es que no tienen desperdicios: ni las del uno, con las excelsidades del Presidente, ni las del otro, aquellas del señor Ministro. Y es que a nosotros nos parece que tanto uno como otro hablan de "oído"; sí, de OIDO, no de odio, que es la sensación que nos da. Ahora vamos a reproducir las respuesta del señor Ministro a las preguntas que se le han formulado, y ¡ya verán como no tienen desperdicio!; fijémonos en lo de la media aspirina o en lo del antiséptico, porque dan ganas de "echarse a llorar". ¡Por cierto, señor ministro!, no tiene el mismo efecto media aspirina que una entera; luego, si me lo permite, corrija esa respuesta, porque científicamente es incorrecta. Con media aspirana se persigue un efecto, que nada tiene que ver con la analgesía, antitermia o antiinflamatoria -supongo-, que es a lo que se refiere. Media aspirina, señor Ministro, actúa acetilizando a la Plaqueta para que no se adhiera, actúa impidiendo la formación del "trombo blanco"; luego si está prescrita media aspirana esa es la dosis a administrar, así que no hay que llamar al médico a las tres de la madrugada (¡cómo lo vamos a despertar!). Y en cuanto a lo del antiséptico es ya, realmente, para "orinar y no echar gota".
Señor Ministro: para nuestra Profesión, curar es milenario; curar lo han hecho nuestros ancestros; el médico jamás ha sabido nada de curas; curar heridas, señor Ministro, lo hacen "nuestras mamá", y no llaman a ningún médico.
¡Señor Ministro!, ¿nos toman el pelo?. Pero, ¿cuál es la alternativa a esto?, no lo será, desde luego, si el señor Aguirre, ese que está "en Misa y repicando", ¡vamos listos!; tengamos en cuenta que este señor es el actual vicepresidente de la OMC, y sus manifestaciones son tan inhirientes como las del Presidente de nuestra Profesión, y parecidas a las del señor Ministro. Y, ¡casualidad, casulidad!, ninguno de los tres es Enfermero.

AHORA REPRODUZCAMOS LAS PREGUNTAS Y RESPUESTAS DEL SEÑOR MINISTRO; y, ¡por favor!, no se nos enfaden:

Pregunta: Hábleme del proyecto de Orden Ministerial que desarrolla la Disposición Adicional Duodécima de la Ley del Medicamento.

Respuesta: Antes de nada, debo insistir en que, lo que nosotros estamos haciendo es cumplir la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, y una ley votada por el Parlamento hay que cumplirla. Esta ley incluye el mandato de desarrollar una disposición adicional.Y una vez acarado esto, entramos en las explicaciones que se resumen en el hecho de que estamos poniendo sobre el papel, es decir, definiendo en la ley, lo que es una realidad en el sistema sanitario. Y quiero insistir en que, con esto, estamos dando seguridad jurídica a todas las profesiones sanitarias, no solamente a las enfermeras, a los médicos también. Cuando decimos que este producto o medicamento puede ser usado o autorizado por las enfermeras en una serie de circunstancias no estamos protegiendo sólo a la enfermera, estamos protegiendo también al médico. Estamos dando seguridad jurídica a todas las profesiones sanitarias.

Pregunta: Por tanto, ¿es el Ministerio consciente de que las enfermeras toman decisiones respecto a medicamentos?

Respuesta: Todo el mundo sabe que hay una serie de cuidados, terapéuticas y tratamientos que son aplicados directamente por las enfermeras, y son ellas quienes toman las decisiones en el ejercicio directo.

En base a esta realidad, existen una serie de productos y medicamentos que son directamente usados o autorizados por las enfermeras. Por ejemplo, cuando una enfermera esta realizando un cura y utiliza un antiséptico, ¿es realmente necesario que vaya a pedir una receta al médico para poder aplicarlo? ¿Cuál es la alternativa? ¿Dejar la cura a medias e IR a por una receta? Que un hábito diario, aceptado además por todo el equipo multidisciplinar, se contemple en una norma está en la lógica y en el sentido común.

P: La Orden regulará también las decisiones de las enfermeras en el seguimiento de protocolos. ¿Esto responde también a la realidad?

R: Efectivamente, es algo que ocurre todos los días. Existen tratamientos que están protocolizados, dentro de los cuales hay un serie de pautas que dentro del equipo de salud están en manos de la enfermera. ¿O es que realmente es necesario acudir a las tres de mañana a buscar al médico de primaria para consultarle si hay que poner o no media aspirina más?. Otro ejemplo son los protocolos por tratamientos con insulina. Son procesos en los que es necesario educar al paciente, y en el 90% de los casos es una enfermera quien está haciendo la educación diabetológica y quien está explicándole la pauta. ¿Cada vez que tenga que cambiar una unidad tiene que pedir receta?Estamos hablando de tratamientos pautados y la enfermera tiene conocimientos para entender lo que el protocolo significa, para entender sus eventuales efectos secundarios y para tomar la decisión en términos correctos. No olvidemos que se trata de un graduado universitario que tiene los conocimientos para saber cómo actuar en todo caso.

¿QUÉ?, ¿cómo se nos ha quedado el cuerpo?. Pues nos prometen más como estas. O sea, que de prescribir nada de nada. Ahora nos acabamos de dar cuenta que lo que se pretende con esa Orden Ministerial es que no tengamos que despertar al médico a las tres de la madrugada ni molestar al médico cuando hagamos una cura. ¡Y NOSOTROS QUE CREÍAMOS QUE IBAN A LEGALIZAR LO QUE VENIMOS HACIENDO HACE CIENTOS DE AÑOS!.

jueves, 14 de febrero de 2008

¡HAY QUE TENER VALOR!.

¡Bueno!, se podría emplear otra expresión más acorde con la realidad. Viene a cuento esta exclamación a raíz de las declaraciones que vierte nuestro Presidente de presidentes en ese boletín que se denomina "diario enfermero", cuando ni es diario ni es para Enfermeros; es, sencilla y llanamente, una forma de marketing para vender algunos de los productos de determinadas empresas del señor Presidente, buena prueba de ello es la denominación de "enfermundi, SA". Y decíamos que hay tener cara para decir que:
"El viernes pasado, el Consejo de Ministros aprobó el acuerdo por el que se establecen las condiciones a las que deberán adecuarse los planes de estudios del nuevo título oficial de Grado en Enfermería. La duración de estos nuevos estudios será de 240 créditos europeos, lo que equivale, a cuatro años. Muchos de los lectores de DIARIO ENFERMERO recordarán la primera propuesta de lo que entonces denominábamos “Licenciatura” efectuada por la Asamblea de Presidentes de la Organización Colegial en Sevilla HACE MAS DE VEINTE AÑOS. Lo que, en aquel momento, constituía un verdadero sueño para nuestro desarrollo académico y profesional hoy se ha convertido en realidad y en igualdad de condiciones con las restantes profesiones universitarias".
Pero, ¡hombre de Dios!, si esto sucede algún día lo será "gracias" al Acuerdo de Bolonia, es decir, que afecta a todas las titulaciones universitarias, ya que, de hecho, desaparece esa cosa que se denomina Diplomado. Pero ya verán vds como la licenciatura en Medicina no "pasa por el aro"; ¡por favor!. Como tampoco entendemos qué hacen, por ejemplo, las Facultades de Derecho, que, al parecer, tampoco están haciendo nada al respecto, cuando saben que con los cinco cursos actuales ¡no hay manera de impartir mínimamente el temario!, con el agravante que estos estudios ya ensañaron los cuatro años y no funcionó. ¡Serían ellos, los que lo propusieron, muy listos!; ¡así le va al País con tanto analfabeto jurídico, que confunden "principios" con derechos fundamentales.
Volviendo a la propaganda del régimen del señor González Jurado, no entendemos cómo puede decirse ésto y que no pase nada. Pero, ¡señor González Jurado!, llevamos treinta años incumpliendo el contenido de las Directivas de la actual Unión Europea, de 27 de junio de 1.977; y el único responsable de ello es vd. Sí, vd, ya que estas Directivas deberían haberse aplicado en nuestro Estado a partir del día uno de enero de 1.986, o, al menos, haberlo intentado durante los seis años siguientes de moratoria que nos concedio el derecho Comunitario, y tampoco se ha hecho; ¡y ni por esa!. Ahora nos viene con esa sandez. No obstante, le recomendamos que lea, o relea, el contenido del Real Decreto recién publicado, porque de su tenor no se puede augurar nada bueno. Es decir, que ya la Directiva de la Unión Europea prevé un MÍNIMO de 4.600 horas, o lo que es igual: 460 créditos. Insistimos, ¡ya verán vds como los estudios de medicina no bajan de seis años!, y eso que ellos gozan luego de la Especialización, que son otros tantos años, ¡por cierto!, por cuenta de los Presupuestos del Estado, que es tanto como decir: por cuenta de todos los ciudadanos; al contrario de lo que ocurre con la Profesión Enfermera, que tiene que trabajar casi exclusivamente para pagar los cursos que organiza esa cosa que se llama Escuela de Ciencias de la Salud, la cual tiene administrador único, y ese no es el Consejo General.
¡Señor Presidente!, ¿a quién quiere engañar con estas manifestaciones?. ¡No sabe o no quiere saber que las personas que le escuchan o leen ya no se creen nada de lo que dice o escribe!. Señor Presidente, simplemente le soportan; y le soportan porque vd como yo sabemos los motivos. ¡A quién se le diga que un día llegué a aceptarle pensando que no tenía tan mal...!. Siempre viento y recogerás tempestades. Esta leyenda se cumplirá, estamos convencido, como lo estamos de que los compañeros un día se revelarán, y aseguramos que no quedará ni rescoldo.

miércoles, 13 de febrero de 2008

EL ASESOR DE DON MÁXIMO.

Don Máximo A. González Jurado, actual inquilino de la sede del Consejo General de nuestra Profesión, sí, el Podólogo de la "Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología" de la Universidad Complutense de Madrid, tiene un asesor permanente, y esta persona es un MÉDICO, que se llama don JUAN VICENTE BENEIT. Este señor es el Director de esa Escuela Universitaria en la Universidad Complutense, que, según publicaciones, es especialista en Farmacología, es decir, en una rama de la titulación de la Licenciatura en Farmacia. Pues bien, este señor acaba de hacerse con la PRESIDENCIA de los "Directores de ESCUELAS DE ENFERMERÍA". ¿Qué ha sucedido?. La actual Presidenta era Margarita Peya, que dicen que acaba de cederle la Presidencia a este MÉDICO.
Por otra parte, tenemos las declaraciones de doña Virginia Novel, que es la presidenta delConsejo de Colegios de Podólogos, la cual, ante la pregunta de sus relaciones con la Organización Médica Colegial, contesta que no ha tenido ocasión. ¡Y para qué!, si el trabajo se lo hace el "presidente en la sombra" de la Profesión de Podólogo, don Máximo A. González Jurado. ¿Recuerdan la carta que le ha remitido el presidente de la OMC a Don Máximo?; sí, aquella en la que le dice que "negociaron" el contenido de la Disposición Adicional duodécima de la Ley del Medicamento para que los Podólogos pudieran prescribir.
Y, efectivamente, según la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, "los Diplomados universitarios en Podología realizan las actividades dirigidas al diagnóstico y tratamiento de las afecciones y deformidades de los pies, mediante las técnicas terapéuticas propias de su disciplina", de ahí que esta señora declare que los Podólogos vienen recetando. Por otra parte, nos viene a recordar un Real Decreto, el 1132/90, que AUTORIZA A LOS PODÓLOGOS A HACER USO CON CARÁCTER AUTÓNOMO DE LAS INSTALACIONES Y EQUIPOS DE RADIODIAGNÓSTICO propios de nuestra actividad; y si vds recuerdan, en todos los Colegios tenemos un dossier al respecto de ¡cómo el señor González Jurado participó en su redacción!. ¡Búsquenlo!, porque existe. Año 1990, '¡recuerdan!; sí, fue el año en que se elaboraron las Directrices Generales Propias de los Planes de estudio conducentes a la obtención del título de Diplomado en Enfermería; sí, aquel que excluyó como materias troncales de los estudios las asignaturas de Bioquímica y Radiología, disciplinas que vienen previstas en la Directiva de la Comunidad Económica Europea del año 1977, ¡qué casualidad!. Sí, casualidad porque ya hacía tres años que don Máximo ostentaba, ¡y de qué manera!, la presidencia del Consejo General. ¡Y, fíjense que, a pesar de estar todos los días viajando por el mundo -y presumir de lo que se hace en Europa-, ¡qué casualidad!, se le olvidó que esa Directiva contenía las dos asignaturas que citamos. Pero, sin embargo, no tuvo ese olvido para incluir a la Podología en aquel Real Decreto de 1.990. Lo tenía muy claro; y lo tenía muy claro porque dos años antes, en 1988, se aprobó un Real Decreto, el 649/1988, de 24 de junio, por el que se transforman los estudios de podología en primer ciclo universitario conducente al titulo de Diplomado universitario en Podología y se establecen las directrices generales propias de los correspondientes planes de estudio; pero, ¡causalidad, casualidad!, en este Real Decreto se dispuso que se autorizaba a la Universidad Complutense de Madrid para que la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia organizara las enseñanzas conducentes a la obtención del titulo de Diplomado en Podología. ¡CASUALIDAD, CASUALIDAD, CASULIDAD!, que allí es donde profesa su "religión" tanto el señor González Jurado como el señor Juan Vicentes Beneit; ¡por cierto!, con un buen "laboratorio podológico", ¡casualidad, casualidad, casulidad, donde ejercía don Máximo como profesor.
¿QUIEN NOS REPRESENTA?: nos representan personas que nada tienen que ver con la Profesión Enfermer@; antes al contrario, son acérrimos enemigos de la misma, pero, ¡claro!, esta organización reporta muchos beneficios, ¡de todas las clases!, de hecho existen más de veinte empresas que participan de la Organización Colegial de la Profesión "Enfermera". ¡Ya nos enteraremos con más detalles al respecto!.
En definitiva, ¿qué será de nosotros con estos "representantes". Nos tienen copados los Médicos y el Podólogo; los médicos dominan los Departamentos Universitarios en el área de Enfermería, las Escuelas, la representación de esos Directores, y, para colmo, un Podólogo es el que "representa" a nuestra Profesión.

martes, 12 de febrero de 2008

LUIS MONTES: SI HUBIERA SIDO ENFERMERA ¡..!.

Luis Monte, si en lugar de médico hubiera sido Enfermera le llamarían "el ángel de la muerte"; ¡se acuerdan!; ¡les suena!. Pero siempre habrá quien alegue que como don Luis es médico, él sabrá por qué lo hacía, pero no es el único: hemos visto a otros, y sin ningún tapujo; ¡claro!, que llevan el estigma de ser progres; sin embargo, la Enfermera no estaba "capacitada" y, si nos apuran, además, era "conservadora". Así es si así nos parece. Y viene a colación la horrorosa comparación porque según se pronuncian algunos Presidentes de Colegios de Médicos -Pontevedra, Cáceres, Almeria, y otros- dicen que "la posible prescripción enfermera pondría en riesgo la salud de los ciudadanos y rompería la equidad entre en el Sistema Nacional de Salud". ¡A ver, señores sabios de la salud!, ¿qué tienen que decir ahora con lo hecho por su COMPAÑERO Luis Montes?. ¿Son algunos médicos un peligro para la salud de los ciudadanos o no?. RESPONDAN y no se escondan tras sus carbatas y buen vivir. Es que, ¿acaso se trata sólo de un caso aislado?. ¿Se imaginan qué sucedería si a todos se nos soltara la lengua, como se les suelta a vds tan alegremente y sin pagar peaje?.
Les voy a poner un ejemplo de peligrosidad y, además, rentabilidad: para canalizar dos vías, la arteria radial y la femoral, se utilizaron tres nóminas de médicos más una Enfermera y una Auxiliar, empleando la friolera cifra de 18o mínutos. Ello supuso, obviamente, un sin fin de pinchazos que sufrio el paciente, con sus secuelas correspondientes, y una nada despreciable cantidad económica en recursos materiales. ¿Se imaginan qué hubiera ocurrido si una Enfermera hubiera utilizado la mitad de ese material, la décima parte de los pinchazos y, además, lo hubiera hecho ¡élla solita!.
¿QUIÉNES PONEN EN PELIGRO LA SALUD DE LOS CIUDADANOS Y QUIÉNES LOS QUE DESPILFARRAN?.

lunes, 11 de febrero de 2008

CONTROL HORARIO

¿A quién no le suena esta expresión escrita por médicos?: "control horario", y esto se suele escribir en una hoja que se epigrafía "tratamiento médico", ¡claro está!. Desde luego que control horario no es un tratamiento médico, SON CUIDADOS que corresponden exclusivamente a la Profesión Enfermer@; la profesión es ya "mayorcita" para saber que esto no es tratamiento, sino cuidados, y que como tales cuidados nos corresponden. ¡Es o no un "equipo" de salud!. Si somos un equipo de salud, la medicina debe dejar de decirnos cómo y cuándo debemos hacer nuestro trabajo, porque puestos en esta tesiturua, los demás tenemos el mismo derecho a indicarle qué y cómo deben hacer el suyo.
Control horario es una expresión que significa, sobre todo, saber cuánto se orina, por ser el paramétro más variable de todos y el que mejor nos indica la evalución clínica; la diuresis estará en función de la ingesta, de la autoregulación y de la capacidad del corazón para llevar sangre al riñón. Este simple parámetro es tan importante en los Cuidados Enfermeros que la medicina se lo pretende apropiar: control de constantes y diuresis horario -escriben-, ¡y se quedan tan tranquilo!; incluso nos dice cómo deben ser nuestros gráficos de registros; ¡vamos!, que si no lo dijeran ellos no se harían, ¡y son hasta capaces de creérselo!.
El dato de la diuresis es de suma importancia en cualuier tipo de asistencia, porque nos indica situaciones tan contradictoria como la de sugerir tanto una deshidración como una sobre hidratación; y "duele" que una Enfermer@ nos lo indique, porque está sugiriendo que el tratamiento "impuesto" no resulta el ideal al cuadro tratado.
Vamos a intentar describir el ejemplo paradigmático de lo conveniente que resulta la valoración de una diuresis adecuada, no obstante, pedimos disculpas por aquellas omisiones que no por traerlas a colación en este artículo desmerezcan sus resulados, antes al contrario, si no las plasmamos es sobrentenderlas ínsitas al momento tratado. Nos estamos refiriendo al cada vez menos, por suerte, evidente "edema agudo de pulmón", esto es: el exceso de volumen que tiene que soportar el pulmón provocado, normalmente, por falta de respuesta del corazón, lo más común es el fallo de su ventrículo izquierdo.
El corazón, como todos sabemos, esta estructurado en cuatro cámaras: dos aurículas, derecho e izquierda, y dos ventrículos, dercho e izquierdo. La parte del corazón que soporta mayor trabajo es el ventrículo izquierdo, por lo que, consecuentemente, es el más irrigado, de hecho a este ventrículo lo asisten dos arterias coronarias (que parten de un tronco común: la arteria coronaria izquierda), mientras que el ventrículo derecho está irrigado por una arteria, la coronaria derecha, que no por ser única resulta menos trasncendente el conocer su afectación, porque es la responsable de nutrir al nódulo responsable del impulso eléctrico, como también sucede que su afectación impide un bombeo de sangre venosa, por la circulación menor, hacia el Pulmón, con lo cual se producirá una insuficiencia de volumen que producirá, obviamente, la inadecuada homeostasis, provocada por una falta de presión, de saturación y un aumento de la frecuencia cardíaca, al objeto de "compensar" ese déficit.
Pero, como dijimos, nos vamos a centrar en el fallo de lo que se conoce como "corazón izquierdo", que puede ser fallo de la aurícula o del ventrículo, que es la situación más común. El defecto en la capacidad contractil, o lo que es igual, la imposibilidad de hacer que por la arteria aórtica salga la cantidad de sangre necesaria para cumplir la función orgánica prevista; esa deficiente eyección de sangre lo primero que comportará será una deficiente irrigación renal, ya que estos vasos se contraerán, vasocontricción de los vasos eferentes, respondiendo el riñón con una menor secreción de orina, ya que intentará reservarse el mayor volumen posible, y esto lo hace a través de unos de sus mecanismo, como es la produción de hormonas, que impidan la secreción de orina, que se deberá tratar inhibiendo esa acción, acción que, aunque fisiológica, de defensa orgánica, no interesa que se produzca; esto es, deberá ser tratado este cuadro con inhibores de la angiotensiona, los conocidos IECA.
Pero lo preocupante en estos momentos, una vez establecido el cuadro de "encharcamiento" pulmonar, de Edema Agudo de Pulmón, con origen en una incapacidad por parte del corazón izquierdo de recibir y expulsar el volumen que le llega, ese "atrapamiento" de volumen en los pulmones desencadena todo un cuadro de "angustia vital", que se torno insoportable, tan insosportable que si no se le pone remedio el paciente morirá. Así que, como responsables de los Cuidados Enfermer@s no debemos separarnos ni un solo instante de la cabecera del paciente. Nos demandará que elevemos el cabecero de la cama; nos indicará que le administremos antiadrenérgicos, tipo morfina, so sugerirá la administración de furosemida -diurético- así como vasodilataroes, tipo nitroglicerina o, en su caso, nitroprusiato. Pero todo ello no debemos iniciarlo si antes no tenemos canalizada dos vías, lo más central que podamos, en la medida en que, junto a esas actuaciones, las mismas tendrán que estar en consonancia con la evolución del cuadro anguistioso, y qué mejor indicador que la diuresis, lo que nos obligará a la colocación de una sonda en vejiga. Todo ello tiene que suceder al mismo tiempo, pero bien entendido que el paciente debe estar lo que comunmente se denomina "monitorizado", es decir, que sepamos en cada momento cuáles son sus parámetros vitales: presiones arteriales y venosas, ritmo y frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno en sangre y frecuencia respiratoria, así como nivel de glucemia circulante.
A todo esto es a lo que llamamos "control horario", que no son tales, puesto que en estos cuadros los controles tienen que producirse en cada instante; los controles con referencia a un horario no son otro cosa que un indicador de la evolución posterior, cuando se esté produciendo la "readapción" de aquella situación previamente deteriorada. Estos son, en principios, los cuidados más inmediatos, puesto que puede llegar a suceder que los mismos no fueran suficiente y habrá que recurrir, entonces, a la administración de sustancias vasopresoras, con lo cual el pronóstico se ensombrece.
El problema para los más avezados, se entiende con ello al personal "especializado", es deducir el origen del cuadro, esto es, saber el por qué del desequilibrio, que lo será, en el noventa por ciento de los casos, por una deficiente irrigación del músculo cardíaco, y más concretamente de su ventrículo izquierdo, con lo cual la medida posterior será la de intentar "abrir" ese vaso arterial responsable del cuadro producido. Pero ello debe hacerse siempre sin perder de vista otras posibles causas, como el alojamiento de un trombo en el propio pulmón.
Ello obligará la realización de controles electrocardiográfico, así como la determinación de enzimas que indiquen la presencia de "muerte" celular, aunque su evidencia se retrasa en el tiempo, con un mínimo de seis horas desde que comenzó el cuadro que ahora nosotros evidenciamos.
Viene a colación todo lo anterior para demostrar que los controles horarios son cuidados Enfermeros, por más que algunos médicos lo escriban como tratamiento. Y esos cuidados críticos son de la exclusiva responsabilidad de la Enfermer@, que los realizará a plena satisfación, sin tener en cuenta que puedan ser o no previsto por la medicina, si bien es cierto que a las dos profesiones le interesa su evidencia.
El problema es que la medicina lo intenta "imponer" a los Enfermer@s, como si fueran los únicos responsable de la asistencia sanitaria; olvidan, además, que los controles se alargan en el tiempo, duran tanto como el cuadro subsiste, incluso en jornadas y turnos en los no están presentes aquellos que iniciaron la asistencia, entre otros motivos por no tener el don de la ubicuidad, como por el consabido descanso, por no llamarlo de otra manera. Y más grosero resuta aún cuando, algún que otr@, con ánimo injurioso, tiene la osadía de criticar actuaciones que no presenció. Es decir o trasmitir a otros que lo que han hecho no se correspondía con la realidad; esto es, sencillamente, un atrevimiento que raya la indignidad.
Así que, si no les importa, hemos de manifestarle que los Enfermer@s pensamos, reflexionamos, buscamos lo mejor para el paciente, que, a veces, no es lo que mejor nos conviene a otros. Son las necesidades del paciente las que debemos detectar y solventar, somos los responsables de devolverles la salud perdida; pero bien entendido que la responsabildad es compartida: de todos, de los profesionales de cada turno que han finalizado su horario como del siguiente que asume la responsabilidad de continuar con esa asistencia, como, al mismo tiempo, este turno se la trasmite al siguiente, y así sucesivamente. Las personas "salvavidas" no tienen cabida en eso que se llama "equipo". El equipo, todo el, lo que tiene que hacer es felicitar al anterior, porque hemos de presupuponer que intentó lo mejor para el paciente, incluido su descanso. Los CUIDADOS son del Enfermer@ y ésto debe ser así; no existe exclusividad universial en la atención a la salud: cada equipo tiene que cumplir con su responsabilidad y su horario. Los demás deben estar, como dicen algunos, descansando, reponiendo energías, ya que la asistencia y los cuidados no se acaban en esos momentos, continúan. O todos opinamos o se deteriorá la asistencia sanitaria. El Enfermer@ es el responsable de prestar los cuidados, que incluye, inexorablemente, el control de constantes; el sistema sanitario lo será, por aplicación de la ley, el responsable último frente a terceros. No existe, por tanto, tutela ni curatela de unos sobre otros o de otros sobre uno; lo prudente será que funcione el "equipo", si es que de verdad nos creemos aquello de la calidad asistencial; y la calidad se demuestra cuando el equipo funciona, y el equipo funciona cuando existe respeto; equipo no significa "yo mejor que tú". Eso es otra cosa.

LOS QUE ESTAMOS EN ACTIVO SUFRIENDO LAS CONSECUENCIAS.

Mientras que nuestros representantes, la mayoría liberados por uno u otro motivo, están de reunión en reunión; nosotros, los que tenemos que cumplir un horario diariamente para podernos ganar el sueldo, sufrimos las consecuencias; y sufrimos las consecuencias porque la medicina está "pie de gerra", pero en pie "guerra fria", haciéndonos la vida casi imposible, y lo que es peor: dividiendo a los compañeros. Y nos dividen porque los "vividores" saben perfectamente que en las instituciones mandan los médico, ¡como siempre!, de ahí que les perdonemos sus traiciones.
Y mandan los médicos porque uno no es director de enfermería si la medicina no quiere; y no se es Jefe de Unidad (supervisor), si no quieren los médicos de esa sección o servicio. Y esto lo sabemos todos: no hay nadie por méritos propios en esos puestos de trabajo, porque los méritos en esta Profesión no existen. No, no existen porque el Sistema Nacional de Salud es un sistema médico, gobernado y administrado por médicos. Nosotros, los Enfermer@s, somos los que mantenemos el sistema. ¿Se han parado a pensar cómo hacemos de guardianes las veinticuatro horas del día?.
El problema, como decimos, es que existen "comisarios políticos", o mejor expresado: comisarios médicos, incluso sin saberlo. El problema está en cómo interpretamos cada uno lo que nos corresponde o no. El problema es la disparidad de conocimientos de unos respecto de los demás; el problema, en fín, está en que en las unidades asistenciales confluimos profesionales de distinto origen y formación. Esto es un problema, pero no solo entre profesionales, es algo que afecta a la calidad de la asistencia, de la que tanto se habla pero que a nadie preocupa. ¡Cómo le va a preocupar esto a nadie si quien se beneficia es el médico de turno que no sabe donde tiene la ...!. No conozco a un sólo médico que le interese que una Enfermer@ domine la especialidad. ¡Y a esto le llaman calidad, excelencia y no sabemos cuantas zarandajas más!. Calidad es saber qué se está haciendo y para qué se hace; calidad es dominar la situación, especializarse; calidad es valorar los resultados; calidad es opinar sobre lo que interesa al paciente en cada momento. Calidad es adelantarse a los acontecimientos. Calidad es, en definitiva, procurar que la salud se recupere, si ello es posible, debido a los cuidados que se presten. Calidad no es, ¡desde luego!, cumplir con unos cuidados que nos lo marca el médico de turno.

domingo, 10 de febrero de 2008

Y TÚ, ¿PRESCRIBES DIARIAMENTE MEDICAMENTOS?

Esta es la leyenda con que titula el Consejo General de la Profesión Enfermero su llamada a la prescripción. Pero, ¿vds creen que es de recibo?.
A partir de aquellas minivacaciones en Tenerife, exponiendo que iba -se refiere a la Presidencia- a tomarse en serio la función autoordenadora de la Profesión, ¡no dábamos crédito a lo leído!. Por fin, dijimos, ya se ha enterado de la función que tiene como Consejo General; a partir de ahora se aproborá en la Asamblea General un nuevo contenido Estatutario, que le presentará al Gobierno, en el que va a establecer una metodología de actividad profesional junto a un Código de comportamiento; y resulta que, acabado el veraneillo Tinerfeño, se descuelga con que cada cinco años va a exigir "reevaluar" no sabemos qué conocimientos. Entonces dijimos, ¡éste sí que es "nuestro" Presidente: ya tiene otra forma de ingresos.
La Ley de Colegios Profesionales, bajo el epígrafe de "derecho y obligación de colegación", dispone en su artículo 3.1, que "quien ostente la titulación requerida y reúna las condiciones señaladas estatutariamente tendrá derecho a ser admitido en el Colegio Profesional que corresponda". Luego si el único requisito exigido fue el de la titulación, además de fotocopia del DNI, un domicilio personal o social y una cuenta bancaria, malamente puede introducir, vía "decretazo" otro requisito que no esté establecido en el correspondiente Estatuto General de la Profesión, que deberá ser aprobado en la correspondiente Asamblea General, además de cumplir otros pasos administrativos insoslayable. Así que, cualquiera que fuera ese "requisito-plus" tendrá que esperar hasta tanto se establezca esas nuevas reglas de juego.
¿El por qué de esta "novísima" elucubración?. Muy sencillo: resulta que con motivo del informe al proyecto de orden ministerial sobre el asunto de la "prescripción", "autorización" o como quieran llamarle a esa ilegalidad, se ha leído la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias, y a partir de ahí a indufido esa exigencia, porque está escrito en algunas disposiciones de la citada Ley. Entonces, "se le ha encendido la lucecita" de la creatividad y se ha dicho: ¡por fin, ya encontré otra forma de sacarles el dinero a los Colegios Provinciales!.
La atribución que tiene la Organización Colegial es ordenar el ejercicio de la Profesión, y lo que no es de recibo es que tengamos que ser los Colegios Provinciales, forzando el contenido del artículo 5º de la Ley (letra i), es establecer un método profesional, justamente porque al "profesor en podología" no le da la real gana de establecerlo en los Estatutos generales. La Ley Colegial es meridiana; dice así: Son fines esenciales de estas Corporaciones la ordenación del ejercicio de las profesiones, la representación exclusiva de las mismas y la defensa de los intereses profesionales de los colegiados, ...
No; no es un argumento ese de que no se ha leído la Ley Colegial, es que no le interesa lo que allí dice, porque también dice que para ser Presidente debe encontrarse en el ejercicio efectivo de la Profesión; y con mucho, si algo ha hecho en su vida ha sido actuar como Podólogo, y, en cualquier caso, una vez en la Capital del Estado, se "coló" en la Universidad Complutense y allí actuo como profesor de podología, con su correspondiente laboratorio podológico; ¡por cierto!, ¿con qué dinero se financia un Laboratorio podológico?.
Efectivamente, la Ley de Colegios dice y nos dice que corresponde a las citadas Instituciones ordenar el ejercicio de la Profesión, y si dentro de ese procedimiento, método o pautas a seguir se hubiera exigido la superación de las mismas para acceder a la colegiación, habría un razonamiento bastante coherente, por lógico, para exigir su conocimiento y reevalución; pero esto no es así. El problema que tenemos esta Profesión es precisamente que nos dirige un señor que no lo ha sido, no lo es ni lo será nunca. Es un señor que se ha limitado a amenazar en las correspondientes Asambleas Generales con que la colegiación iba camino de ser libre, y de ahí la necesidad de crear empresas que prestaran los servicios que venía haciendo el Consejo; ¡y bien que lo aplicó!: ahora solo se "prestan" los servicos a través de alguna de las Empresas que se han montado, incluida la Escuela de Ciencia de la Salud, que tiene la c... dura de publicar que es una Escuela del Consejo, cuando la institución no tiene ni arte ni parte.
Pero, ¿cómo es posible consentirle tanto?. Muy sencillo: el día que estemos en posesión de todos los datos, lo vamos a publicar, además de las medidas que responsablemente correspondan. Así que, aviso a navegantes.
Y todavía se atreve a publicar esa leyenda de "y tú prescribes". ¿Pero esto que es?, ¿una encuesta, una declaración de "culpabilidad?. ¡No damos crédito!. ¡Miren que el asunto se las trae!. Pretender a estas alturas de la película que alguien "confiese" que administra aminas vasoactivas, vasodilatadores, opiáceos, antagonistasoagonistas de iones, inhibidores de la angiotensina, anticoagulantes, antiagregantes, inhibidores de las prostaglandinas, insulina, glucosa, hidratación, expansores, ..., etcc. etc. etc., es tanto como declararse culpable por hacer, precisamente, aquellos que un día del año 1997 -documento que también publicamos en este blog-, prohibió a través de una Circular. ¡VER PARA CREER!.
Pero cómo se puede preguntar si uno "prescribe": es que es consustancial al hecho de estar en el pleno uso y disfrute de un derecho: el de ser Profesional Sanitario responsable de los cuidados, y esos cuidados se les presta a personas; luego, mientras que no resulten suficientes los consejos "dietéticos" para el alivio de las necesidades, alteraciones y desequilibrios del ser humano, todos los Enfermeros son COMPETENTES legalmente, que no "capacitados", como gusta expresar a cuatro memos portavoces de la OMC. ¡Y que este País esté en manos de estas personas!, ¡INCREÍBLE!.