viernes, 15 de febrero de 2008

¡VAYA TOMADURA DE PELO!

"Vaya" se define como "burla o mofa que se hace de uno o chasco que se le da", ¡y nos viene de perla!. Y es una burla las grandilocuencias que nos cuenta ese tebeo que edita el Presidente de Presidentes para su marketing personal; el Presidente de esta nuestra Profesión que se llama de Enfermeros, que no hay que confundirla con la de podólogo. ¡Y es que no tienen desperdicios: ni las del uno, con las excelsidades del Presidente, ni las del otro, aquellas del señor Ministro. Y es que a nosotros nos parece que tanto uno como otro hablan de "oído"; sí, de OIDO, no de odio, que es la sensación que nos da. Ahora vamos a reproducir las respuesta del señor Ministro a las preguntas que se le han formulado, y ¡ya verán como no tienen desperdicio!; fijémonos en lo de la media aspirina o en lo del antiséptico, porque dan ganas de "echarse a llorar". ¡Por cierto, señor ministro!, no tiene el mismo efecto media aspirina que una entera; luego, si me lo permite, corrija esa respuesta, porque científicamente es incorrecta. Con media aspirana se persigue un efecto, que nada tiene que ver con la analgesía, antitermia o antiinflamatoria -supongo-, que es a lo que se refiere. Media aspirina, señor Ministro, actúa acetilizando a la Plaqueta para que no se adhiera, actúa impidiendo la formación del "trombo blanco"; luego si está prescrita media aspirana esa es la dosis a administrar, así que no hay que llamar al médico a las tres de la madrugada (¡cómo lo vamos a despertar!). Y en cuanto a lo del antiséptico es ya, realmente, para "orinar y no echar gota".
Señor Ministro: para nuestra Profesión, curar es milenario; curar lo han hecho nuestros ancestros; el médico jamás ha sabido nada de curas; curar heridas, señor Ministro, lo hacen "nuestras mamá", y no llaman a ningún médico.
¡Señor Ministro!, ¿nos toman el pelo?. Pero, ¿cuál es la alternativa a esto?, no lo será, desde luego, si el señor Aguirre, ese que está "en Misa y repicando", ¡vamos listos!; tengamos en cuenta que este señor es el actual vicepresidente de la OMC, y sus manifestaciones son tan inhirientes como las del Presidente de nuestra Profesión, y parecidas a las del señor Ministro. Y, ¡casualidad, casulidad!, ninguno de los tres es Enfermero.

AHORA REPRODUZCAMOS LAS PREGUNTAS Y RESPUESTAS DEL SEÑOR MINISTRO; y, ¡por favor!, no se nos enfaden:

Pregunta: Hábleme del proyecto de Orden Ministerial que desarrolla la Disposición Adicional Duodécima de la Ley del Medicamento.

Respuesta: Antes de nada, debo insistir en que, lo que nosotros estamos haciendo es cumplir la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, y una ley votada por el Parlamento hay que cumplirla. Esta ley incluye el mandato de desarrollar una disposición adicional.Y una vez acarado esto, entramos en las explicaciones que se resumen en el hecho de que estamos poniendo sobre el papel, es decir, definiendo en la ley, lo que es una realidad en el sistema sanitario. Y quiero insistir en que, con esto, estamos dando seguridad jurídica a todas las profesiones sanitarias, no solamente a las enfermeras, a los médicos también. Cuando decimos que este producto o medicamento puede ser usado o autorizado por las enfermeras en una serie de circunstancias no estamos protegiendo sólo a la enfermera, estamos protegiendo también al médico. Estamos dando seguridad jurídica a todas las profesiones sanitarias.

Pregunta: Por tanto, ¿es el Ministerio consciente de que las enfermeras toman decisiones respecto a medicamentos?

Respuesta: Todo el mundo sabe que hay una serie de cuidados, terapéuticas y tratamientos que son aplicados directamente por las enfermeras, y son ellas quienes toman las decisiones en el ejercicio directo.

En base a esta realidad, existen una serie de productos y medicamentos que son directamente usados o autorizados por las enfermeras. Por ejemplo, cuando una enfermera esta realizando un cura y utiliza un antiséptico, ¿es realmente necesario que vaya a pedir una receta al médico para poder aplicarlo? ¿Cuál es la alternativa? ¿Dejar la cura a medias e IR a por una receta? Que un hábito diario, aceptado además por todo el equipo multidisciplinar, se contemple en una norma está en la lógica y en el sentido común.

P: La Orden regulará también las decisiones de las enfermeras en el seguimiento de protocolos. ¿Esto responde también a la realidad?

R: Efectivamente, es algo que ocurre todos los días. Existen tratamientos que están protocolizados, dentro de los cuales hay un serie de pautas que dentro del equipo de salud están en manos de la enfermera. ¿O es que realmente es necesario acudir a las tres de mañana a buscar al médico de primaria para consultarle si hay que poner o no media aspirina más?. Otro ejemplo son los protocolos por tratamientos con insulina. Son procesos en los que es necesario educar al paciente, y en el 90% de los casos es una enfermera quien está haciendo la educación diabetológica y quien está explicándole la pauta. ¿Cada vez que tenga que cambiar una unidad tiene que pedir receta?Estamos hablando de tratamientos pautados y la enfermera tiene conocimientos para entender lo que el protocolo significa, para entender sus eventuales efectos secundarios y para tomar la decisión en términos correctos. No olvidemos que se trata de un graduado universitario que tiene los conocimientos para saber cómo actuar en todo caso.

¿QUÉ?, ¿cómo se nos ha quedado el cuerpo?. Pues nos prometen más como estas. O sea, que de prescribir nada de nada. Ahora nos acabamos de dar cuenta que lo que se pretende con esa Orden Ministerial es que no tengamos que despertar al médico a las tres de la madrugada ni molestar al médico cuando hagamos una cura. ¡Y NOSOTROS QUE CREÍAMOS QUE IBAN A LEGALIZAR LO QUE VENIMOS HACIENDO HACE CIENTOS DE AÑOS!.